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Rehabilitación de la Biblioteca Nacional. Madrid

Project details

  • Premios: Medalla de Oro, Premio Nacional de Arquitectura, Fundación C.E.O.E. 1995
    Mención a Mejor Obra de Rehabilitación, premios de Urbanismo, Arquitectura y Obra Pública del Ayuntamiento de Madrid. 1984
    Mención a Mejor Obra de Rehabilitación, premios de Urbanismo, Arquitectura y Obra Pública del Ayuntamiento de Madrid, XV Edifición. 2001
  • Situacion: Madrid
  • Fecha: 1987-2001
  • Fecha Proyecto: 1994
  • Fecha Obra: 1987-2001
  • Promotores: Biblioteca Nacional. Ministerio de Cultura
  • Superficie construida: 64.000 m2
  • Presupuesto: 45,330,000 €
  • Autores: Jerónimo Junquera
    Estanislao Pérez-Pita
  • Director de proyecto: Clara Santana
  • Estructuras: Gogaite S.L
  • Instalaciones: C.I.A.S.A
    Úrculo Ingenieros
  • Aparejadores: Antonio Rodríguez
    Fernando Vasco
  • Constructora: Entrecanales y Távora S.A
    FCC-NECSO
  • Fotografia: Eduardo Sánchez
    Reto Halme

El edificio concebido como “Palacio para Biblioteca Nacional y Museos Nacionales” fue proyectado por Francisco Jareño en 1.860. Modificado por Ruiz de Salces en 1.884 se inauguró en 1.892 para la conmemoración del IV Centenario del Descubrimiento de América.

Construido con grandes muros de carga y acero roblonado, tipológicamente era un edificio característico de su época: las salas perimetrales con circulación anular continua se destinaron a museo, y el núcleo central cruciforme a biblioteca, cada uno con accesos independiente. Esta distribución se repetía en las tres plantas originales del edificio, que carecía de electricidad, las salas se iluminaban cenitalmente y a través de los grandes huecos de fachadas y patios.

La separación de las instituciones: Museo Arqueológico y Biblioteca Nacional, y la consecuente partición física del edificio, cortó la circulación anular propiciando la descomposición tipológica y funcional del mismo, que se agravó en el tiempo por el crecimiento de las organismos y la falta de infraestructura tecnológica

En el año 1.983 comenzaron los estudios previos a la Rehabilitación y Reforma de la Biblioteca Nacional. Desarrollados por arquitectos y bibliotecarios supusieron un trabajo exhaustivo de conocimiento del edificio, del funcionamiento bibliotecario y de su transformación en el tiempo, desde el nacimiento de la Institución y la inauguración de la sede de Recoletos hasta el momento actual.
 
 
Con esta información de partida, diferentes comisiones de bibliotecarios expertos y los arquitectos encargados de la Reforma, trabajaron durante casi dos años para definir la nueva estructura funcional de la Biblioteca, y el alcance de las obras de restauración y reforma del edificio que albergaría la Biblioteca del S XXI. Así se redactó el “Plan Director de la Reforma de la Biblioteca Nacional”, documento marco que estableció las bases de la reforma arquitectónica y funcional de la Biblioteca y que se desarrolló en 14 años y en cuatro fases de obra.

El Plan Director fijó los objetivos institucionales y arquitectónicos de la Reforma, estos últimos fueron:

 – Corregir la distorsión estructural y funcional que sufrió el edificio cuando se cortó separando Museos y Biblioteca.
 
– Definir una zonificación que respondiera al nuevo
programa funcional con criterios de flexibilidad que permitieran adaptarse a futuros cambios . 

– Rehabilitar el edificio histórico maltratado y mal conservado, garantizando siempre la introducción de nuevas tecnologías.
 
– Diseñar un procedimiento de ejecución de las obras que garantizara la continuidad del funcionamiento interno y público de la Biblioteca mientras durasen las mismas.

El programa funcional de la Biblioteca Nacional definió cuatro grandes grupos :
 
– Los espacios de difusión: Salas de exposiciones, Salón de actos y Librería.

–  La Biblioteca de uso público: el Salón General y las salas de Secciones Especiales, que incluían áreas de trabajo bibliotecario e investigación propia.

–    Los espacios de trabajo interno para el proceso de fondos, catalogación y depósito.
 
–    Los espacios de Administración y Gerencia.
 
Se implantó en el edificio una nueva trama circulatoria y tecnológica, un nuevo esqueleto en torno al que se estructuró y ordenó el nuevo programa funcional, recomponiendo la tipología edificatoria destruida.

Sobre el eje transversal este – oeste, y desde el acceso principal , se ordenaron sucesivamente los servicios bibliotecarios según el grado de accesibilidad, progresivamente más restringido.

Sobre el eje norte – sur, perpendicular al anterior, se construyeron en los patios originales dos núcleos de comunicaciones (circulaciones, aseos e instalaciones) que conectó, en todas las plantas, las crujías perimetrales con el núcleo central del edificio, recomponiendo el sistema circulatorio perdido.

En las grandes salas se eliminaron los añadidos, recuperando la sección original de los espacios interiores
y la continuidad entre ellos, buscando restablecer las secuencias de acceso y las perspectivas perdidas.

En los casos en que la restauración historicista fue posible, se recrearon los espacios originales, reproduciendo elementos de época y restaurando el mobiliario. Donde no pudo ser, se reinterpretó la tipología bibliotecaria con la introducción de pasarelas y entreplantas que permitieron ordenar la circulaciones internas en las salas, utilizando siempre un lenguaje arquitectónico contemporáneo y respetuoso los condicionantes de dimensión, escala y austeridad que imponía el edificio del XIX

En cuanto a instalaciones, se introdujeron en el edificio las tecnologías más avanzadas, que desde los centros de producción y por los núcleos de comunicación, llegan a todas las plantas y a todas las salas, discurriendo dentro de ellas por los paramentos que se recubrieron con una segunda piel, ya fuese el pavimento , el empanelado o el mobiliario.